Inicio » El Mundo » USA: Los republicanos tomaron el control del Senado

USA: Los republicanos tomaron el control del Senado

Los republicanos, impulsados por el descontento del electorado, tomaron el martes el control del Senado y afianzaron su mayoría en la Cámara de Representantes, en comicios que sin duda complicarán los últimos dos años de mandato del presidente Barack Obama.

Suscríbase al boletín de y reciba la información destacada del día por e-mail

El líder del partido, Mitch McConnell, despachó a su retadora demócrata Alison Lundergan Grimes en Kentucky tras una campaña en que se invirtieron US$78 millones en publicidad negativa. Los electores están “hambrientos de un nuevo liderazgo. Quieren una razón para tener esperanza”, dijo McDonnell, que ahora habrá de convertirse en líder de la mayoría en el Senado.
El senador Mark Pryor, de Arkansas, fue el primer demócrata en caer, derrotado por el representante Tom Cotton. El senador Mark Udall, de Colorado, fue el siguiente, vencido por el representante Cory Gardner. El senador Kay Hagan también perdió, en Carolina del Norte, ante Thom Tillis, el presidente de la Cámara de Representantes estatal.
A su vez, la batalla para suceder a Obama ha empezado e incluye a gente de peso en el Senado —los republicanos Rand Paul, de Kentucky; y Marco Rubio, de Florida— y a la favorita, la demócrata Hillary Clinton.
El resultado de las elecciones, tras una campaña en que se han gastado cerca de US$4.000 millones en total, no es una sorpresa por la identidad del partido vencedor pero sí por las dimensiones del triunfo. La mayoría de sondeos pronosticaba que el Partido Republicano sumaría los 6 escaños que necesitaba para hacerse con la mayoría.
Pero los republicanos arrebataron a los demócratas los 6 estados necesarios para la mayoría de 51 escaños: Colorado, Arkansas, Montana, Virginia Occidental, Dakota del Sur y Carolina del Sur (el Estado que le dio la victoria final). Y también Iowa.
Las elecciones renovaron los 435 escaños de la Cámara de Representantes y 36 escaños del Senado. La victoria republicana refleja el rechazo de los votantes conservadores a Barack Obama y el desencanto de sus bases tradicionales.
Las legislativas fueron en parte un referéndum sobre Obama y sus políticas. No es inusual que sirvan de castigo: desde Franklin D. Roosevelt todos los presidentes, con contadas excepciones, han perdido escaños en las elecciones de medio mandato.
Los logros económicos de Obama —la tasa de desempleo, de un 9,5% en 2010, es ahora de un 5,9%— significan poco para unas clases medias que en la última década han perdido poder adquisitivo y que no se sienten beneficiadas por un ritmo de crecimiento que la mayoría de países europeos envidiaría.
Además de la impopularidad de Obama, la baja participación, habitual en las legislativas, perjudicó a los demócratas. La amplia coalición de votantes que el presidente sacó a votar en 2008 y 2012 —jóvenes y minorías, entre ellas la más pujante: la hispana— se ha quedado en casa.
Que estuviesen en juego más escaños demócratas que republicanos también ha influido: entre los derrotados se encuentran senadores que ganaron en 2008 aprovechando la ola de la obamamanía en estados conservadores.
El senador por Kentucky Mitch McConnell, actual líder de la minoría, debe convertirse en el nuevo líder de la mayoría del Senado. Junto al presidente de la Cámara de Representantes, el también republicano John Boehner, será el principal interlocutor de Obama.
Obama ha invitado a la Casa Blanca a los líderes de ambos partidos en el Congreso, según anunciaron, incluso antes de conocerse el resultado final, fuentes de la Administración de Obama. En un discurso tras proclamarse vencedor en la elección por el escaño de Kentucky, McConnell tendió la mano a Obama y dijo que ambos deberán buscar puntos de coincidencia para trabajar juntos.
“Sólo porque tengamos un sistema con 2 partidos no significa que debamos vivir en un conflicto perpetuo”, dijo.
En lo esencial, el dominio republicano en ambas cámaras de Congreso no altera los equilibrios de poderes. Desde que el Partido Republicano asumió el control de la Cámara de Representantes hace casi 4 años, la oposición ya disponía de un derecho de veto sobre las iniciativas de la Casa Blanca.
Con el Senado y la Casa Blanca en manos demócratas y un ambiente de polarización ideológica, la política federal quedó bloqueada. En los últimos años el Congreso, uno de los más improductivos de la historia, no ha aprobado ninguna ley importante.
La parálisis puede acentuarse tras la victoria republicana. Este partido es hoy más poderoso y dispone de más resortes para impedir nombramientos de altos cargos, iniciar investigaciones por casos de mala gestión o corrupción y desmontar leyes como la reforma sanitaria.

Olavarría Noticias

Verifica también

Fortnite ya está disponible para celulares con Android compatibles

Se trata de una versión beta del juego que se puede descargar en el sitio www.fortnite.com/android ya …